Pico Football Club se prepara para encarar el tramo decisivo de la fase regular de la Liga Argentina de Básquet. Tras un necesario descanso de diez días, el conjunto decano vuelve al parqué del Parque Ángel Larrea para medirse ante Gimnasia de La Plata, luego de la derrota con Villa Mitre. En la antesala de estos cruces, el entrenador Gustavo Morla dialogó con InfoPico Radio 99.9 y analizó el presente de un plantel que, con versatilidad táctica y fortaleza mental, aspira a meterse entre los cuatro mejores del torneo.
Un torneo parejo y el valor del descanso
El «parate» competitivo le vino bien al equipo pampeano. Morla reconoció que la pausa fue vital tanto desde lo físico como desde lo mental para acomodar las piezas de cara a la recta final. La Liga Argentina muestra hoy una paridad extrema, donde cualquiera puede dar el golpe en cualquier cancha.
«Hoy del puesto uno al octavo hay solamente un par de partidos de diferencia. La definición de esta fase regular se va a marcar cerca de la última fecha», aseguró el técnico.
La versatilidad como bandera táctica
Uno de los rasgos distintivos de este Pico FBC es la ausencia de un pivote tradicional fijo. Lejos de ser una debilidad, el cuerpo técnico transformó esta característica en su principal arma, apostando por formaciones modernas y sumamente dinámicas.
El equipo fue mutando con el correr de los meses. Morla detalló cómo la polifuncionalidad de sus hombres grandes le da un salto de calidad al juego: «Tanto Rodrigo Sánchez como Felipe Bonfilli nos dan esa versatilidad. Rodrigo hace un gran juego de poste bajo, con ventaja porque generalmente lo defienden los ‘cuatro’, y Felipe Bonfigli puede jugar en varias posiciones, dándonos grandes momentos de pick and roll».
Esta estructura, que a menudo incluye tres hombres grandes con capacidad de salir al perímetro y perimetrales altos como Mosley, le permite al Decano ejecutar cambios defensivos mucho más agresivos y adaptarse rápidamente a las exigencias del rival de turno.
«En las tormentas, el equipo salió a flote»
Al ser consultado sobre qué le genera preocupación en esta instancia definitoria del campeonato, el entrenador sorprendió con su nivel de tranquilidad y confianza en el grupo humano que se conformó en General Pico.
«Hoy las preocupaciones son bastante bajas, te soy sincero. Durante todo el año el grupo trabajó de una forma excelente. En las turbulencias o tormentas, justamente fue el equipo el que salió a flote y marcó por dónde era el camino», confesó Morla.
Esa resiliencia se construyó, según el DT, a partir de la inclusión permanente y el trabajo conjunto entre jugadores, cuerpo técnico y dirigencia. Hoy, con el plantel más aplomado tras los recambios lógicos de las primeras fechas, los aspectos positivos se multiplican en la cancha.
El camino hacia los playoffs
De los seis encuentros que le restan a Pico FBC, cuatro son contra rivales directos por los puestos de vanguardia, como Gimnasia de La Plata, Lanús, Central Entrerriano y La Unión de Colón. Además, chocará con equipos como El Talar, que también pelean por mejorar su posición en la reclasificación.
La ilusión de clasificar directamente a los cuartos de final está intacta en la ciudad, pero el entrenador mantiene los pies sobre la tierra. «Paso a paso. Cada partido que sigue es el más importante», concluyó Morla, dejando en claro que la concentración está puesta exclusivamente en el próximo salto inicial.


