Por una nueva fecha de la Liga Argentina de Básquet, el conjunto piquense no logró hacer pie como local y cayó por 86 a 63 frente a Villa Mitre de Bahía Blanca. El próximo domingo buscará revancha en casa ante Gimnasia y Esgrima de La Plata.
El encuentro, disputado este miércoles por la noche, prometía ser una jornada de fiesta para el público local, pero terminó convirtiéndose en una verdadera noche negra en el Parque Ángel Larrea. Desde el salto inicial, el equipo visitante impuso sus condiciones y manejó los hilos del partido.
Si bien el primer cuarto mantuvo cierta paridad, finalizando apenas dos puntos abajo para el local (16-18), la balanza comenzó a inclinarse drásticamente a favor de los bahienses antes del descanso largo. Villa Mitre ajustó en defensa y estuvo fino en el aro contrario, llevándose el segundo parcial por 23 a 15 y yéndose a los vestuarios con una ventaja considerable.
En la reanudación, la tónica del partido no cambió. Lejos de la reacción esperada, Pico FBC se topó con un rival que no sacó el pie del acelerador. El tercer cuarto fue el más letal de la noche: la visita lo ganó 26 a 16, sacando una diferencia máxima que prácticamente liquidó el pleito. El último segmento (16-19) sirvió únicamente para decorar el marcador final de 86 a 63, reflejando el dominio absoluto del conjunto visitante.

En el plano estadístico, la ofensiva de Pico FBC estuvo liderada por Juan Ignacio Rodríguez Suppi, quien aportó 13 puntos, escoltado por Valentín Allier con 11 tantos y Rodrigo Hernán Sánchez con 10 unidades. El experimentado Leonardo Mainoldi culminó la noche con 7 puntos.
Por el lado de Villa Mitre, el gran dolor de cabeza para la defensa pampeana fue Franco Pennacchiotti, intratable y goleador del juego con 20 puntos. Estuvo muy bien acompañado por Ignacio Luis Alem y Manuel Iglesias, ambos sumando 14 unidades fundamentales para el triunfo forastero.
Tras este duro tropiezo, Pico FBC no tiene tiempo para lamentos y deberá enfocarse rápidamente en corregir errores. La oportunidad para redimirse ante su gente está a la vuelta de la esquina: el domingo que viene recibe a Gimnasia y Esgrima de La Plata, un duelo clave para dar vuelta la página, recuperar la confianza y volver a hacerse fuerte en la ciudad.





