En una final donde se sabía que ambos equipos iban a estar a la altura de las circunstancias, All Boys fue efectivo y certero en el momento justo, por eso fue el campeón.

Pero, analizando el partido, y más alla del viento reinante en la tarde de sábado, había componentes futbolísticos en ambos equipos que hacían prever un buen partido. Jugado firme. Con dientes  apretados, como se juega una final, peleando cada pelota hasta lo último.

All Boys trato de aprovechar el viento a favor en el primer tiempo y eso le sirvió a los pocos minutos, cuando, desde fuera del area “Cali” Arguello saca un remate de derecha que se clava en el ángulo, muy lejos de las posibilidades del arquero decano, para poner el 1 a 0.

Igualmente Pico F.C buscaba a través del juego generado por Gúmez y Rossiere, pero, la defensa trenelense respondía bien ante cada ataque, aunque el decano tuvo una clarísima cuando Menzi no pudo darle bien de cabeza a metros del arco y la pelota se fue por arriba. Los rebotes en ese primer tiempo, eran bien manejados por los volantes locales, que abrían juego para que los volantes ofensivos, caso Gaetano y Arguello, buscaran por afuera el camino más efectivo al arco rival.

Con el 1 a 0 se iba un primer tiempo entretenido, peleado, pero sin mayores diferencias entre si.

Pico Fútbol debía reordenarse para salir a buscar un empate en el segundo tiempo, mientras que All Boys, bien parado en defensa, tratando de controlar mas que nada a Rossiere,  iba a esperarlo, para salir rápido de contra sabiendo de la velocidad de sus delanteros.

Y en ese segundo tiempo, ambos generaron posibilidades de gol.

Ya se sentía el cansancio físico y aún así había que dejar todo hasta el final en cada pelota.

Los minutos pasaban y el 1 a 0 obligó por demás a Pico Fútbol a adelantarse en el campo de juego. Rossiere buscando por afuera, Goméz tratando de romper el cerco de los centrales, Menzi y compañía buscando en cada centro sobre el arco de All Boys, pero, quedaban demasiados espacios que, si bien, no pudieron ser bien terminados por los delanteros de Trenel, las chances estaban.

Igualmente, la más clara del segundo tiempo estuvo en los pies de paly Rossiere, quien estrelló un tiro libre ejecutado desde afuera del área en el travesaño, cuando todo el banco “panzanegra” gritaba el empate.

Y de a poquito, se fue yendo el partido hasta que el pitazo final marcaba el festejo trenelense y la bronca de los decanos, que igualmente y mas alla del resultado, terminaron saludándose unos con otros, como corresponde a gente que jugó, metió y disfrutó de un partido final, pero entendiendo que al cierre del mismo, uno, guste o no, festejará y el otro acompañará, pero lo importante es el hecho de poder tener la posibilidad de poder disfrutar de algo tan lindo como solo el fútbol puede brindar.


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