El domingo, tres árbitros de la Asociación de Árbitros General Pico, Ezequiel Roldán, Nicolás Aguirre y Germán Vargas fueron víctimas de hechos de violencia dentro de una cancha.

Todo ocurrió en el partido de reserva disputado entre el club Atlético Catriló y el club Deportivo Ranqueles por la 6º fecha del Torneo Copa Liga Pampeana.

A los veinte minutos de juego, a raíz de una tarjeta roja (producto de un insulto al árbitro principal), un jugador del Club Deportivo Ranqueles respondió con un golpe de puño en la nuca y una patada en el muslo al árbitro Roldán.

Luego de esta acción, algunos de los compañeros del agresor intentaron detenerlo, mientras otros se sumaron a increpar al árbitro.

Los asistentes, acudiendo al auxilio de su compañero, intentaron dispersar a los agresores junto a la Policía, mientras estos los rodeaban.

Ambos asistentes recibieron golpes de puño en sus rostros, resultando los dos con fracturas de tabique nasal. Uno de ellos necesitará una cirugía correctiva.

Luego de los hechos, desde la Asociación informaron que “se realizaron las correspondientes denuncias y descargos a las entidades correspondientes” y “esperamos que este hecho no quede impune y se tomen medidas contra los agresores”.

Finalmente, se solidarizaron “con nuestros compañeros, repudiamos todo acto de violencia y pedimos que frene la violencia en el fútbol”.


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