Tras 4 años, el DT regresó al club que dirigió durante 11. “En un balance general creo que lo bueno supero ampliamente a lo malo”, consideró.

“Hoy me permito disfrutar”, comienza Rodrigo Chap una sentida carta que publicó en la red social Facebook, tras concretar el pasado jueves su regreso a Cultural Argentino, equipo que en los próximos meses disputará una nueva edición de la Primera B de la Liga Pampeana de Fútbol, con el objetivo de retornar al lugar donde históricamente pertenece, la “A”.

“Me toca volver después de casi 4 años al lugar donde estuve durante 11, alternando muy buenos, buenos, no tan buenos y malos momentos; pero en un balance general creo que lo bueno supero ampliamente a lo malo”, consideró el DT.

“¿Pueden imaginarse 11 años en un mismo lugar, siendo esta una profesión tan complicada? Lo cierto es que durante todo ese tiempo me tocó vivenciar, conocer, aprender y comprobar un montón de cosas; entre ellas la famosa frase "pasan los jugadores, los técnicos, los dirigentes y hasta si quieren muchos hinchas, y el club sigue estando", y es verdad. Me tocó llegar con unos dirigentes e irme con otros, me fui yo, vinieron otros; comencé con un grupo de jugadores y termine con otros; trate con muchísimos chicos y padres; hubo momentos desde lo institucional muy buenos y otros en los que se estuvo muy pero muy mal; vi pasar muchísimas caras distintas sobre el cemento de la calle 15 año tras año, pero una cosa sigue estando en el mismo lugar, con los mismos colores y el mismo escudo, y es el glorioso Club Atlético y Cultural Argentino”, afirmó.

“Todo lo que voy narrando quizás parece poco pero créanme que no lo es. Durante 11 años trabaje en silencio y así mismo en más de una oportunidad hicimos mucho ruido como así también nos han silenciado. Así mismo un día decidieron echarme y más que nunca tuve que callar y pasar a pertenecer al baúl de los recuerdos. Sólo unos pocos se acordaron de mí, sólo unos pocos supieron porque me fui y muchos menos supieron que fue lo que sentí durante todo este tiempo fuera de las canchas”, expresó.

“Entonces hoy me pregunto a mi mismo ¿por qué volver a trabajar en silencio, si el silencio o el ruido no van a determinar mi capacidad ni la de quienes me acompañan? Si una foto o unos minutos en el Facebook no nos van a desenfocar de nuestras responsabilidades. ¿por qué privar a los que verdaderamente nos aprecian de sentirse en contacto con su club o con sus afectos en el día a día?. Si la realidad marca que si nos quieren o me quieren hacer mal lo harán estemos o no en silencio”, agregó.

“No piensen que he tomado una actitud arrogante o despechada, simplemente al regresar les prometí a todos los que me acompañan y a todos los que me rodean, que este no iba a ser un año más como todos los que pase dentro del club. Este va a ser un año diferente, porque incluso yo mismo soy diferente aunque mantenga la esencia. Por tal motivo, hoy me permito disfrutar del día a día y de que comparto el mismo sueño silenciado a gritos que todos los que me quieren a mí y a un también al C.A. y C.A.”, finalizó.


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