El “Pato” brindó hoy una conferencia donde remarcó la importancia del respeto y el estudio para los depositas.

Ubaldo Matildo Fillol se encuentra en General Pico, donde esta noche participará de una cena organizada por la peña de River Plate. El ex jugador de la Selección Argentina, campeón del mundo en el Mundial 1978, brindó esta mañana una conferencia de prensa en un hotel de la ciudad y dejó conceptos muy interesantes, sobre todo apuntados a los jóvenes.

Consigo, el “Pato” trajo una copia de su libro lanzado dos semanas atrás y que ya se encuentra agotado. Contó que “es mi autobiografía, donde pude narrar no solamente mi campaña como futbolista, con 25 años de profesionalismo, sino también mi vida, que era lo que yo más quería. El periodismo, y no es una crítica, siempre le pregunta al campeón por la vuelta olímpica o el penal atajado, etc, pero yo lo que quería era que la gente sepa lo que le costó al campeón poder llegar a ser campeón, el sacrificio que tuve que hacer estando solo en Capital Federal desde los 13 años”. 

“Viví hasta los 13 años en San Miguel Monte (Buenos Aires), hasta que me fui. Allí fue la facultad mía, porque ahí tuve mis potreros, donde aprendí a compartir cosas, a competir. Luego cuando llegue a Quilmes, que fue mi primer club, ahí empezó otra etapa de mi vida, que fue muy dura, porque sentí mucho el desarraigo, estaba solo, no había las comunicaciones que hay ahora, ni siquiera había teléfono en la pensión en la que vivía. Antes era todo muy difícil, por eso quería narrar todo eso, todo lo que me costó llegar”, comentó.

“Creo que es un buen relato para los chicos jóvenes y sobre todo para los padres, que ya quieren que su chico sea un campeón y hay muchas cosas que deben sortear primero para llegar a eso”, afirmó y remarcó que “el respeto fue lo primero que aprendí, lo que siento que mamé de mis padres y mis profesores. El respeto y la educación es clave. A todos los profes que tuve en mi vida tengo agradecimiento eterno, por todo lo que me enseñaron. Pero en la vida el mayores esfuerzo lo tiene que poner uno y ahí empiezan un montón de cosas”.

“Después empezó la etapa del profesionalismo. Debuté en la primera de Quilmes, en la de Racing, en la de River, en la Selección y cerré luego mi carrera profesional con 25 años de trayectoria. Si la facultad mía fue el potrero en San Miguel del Monte, el doctorado empezó ahí, pero lo importante es que me recibí con las bases que recibí en la facultad, en el potrero de mi pueblo”, sostuvo.

Sobre el libro se mostró conforme porque “en 15 días de ponerse a la venta la editorial me llamó para decirme que estaba agotado. Espero poder recorrer el país no llevando un libro, sino llevando un mensaje. Es una cosa muy linda que se haya agotado, la verdad que me sorprendió. Mañana voy a estar presentado mi autobiografía en la Ferio del Libro en Buenos Aires”. 

Luego explicó el porqué de la elección de la fotografía que está en la tapa, la imagen del “abrazo del alma” como se la denominó. “La foto de la tapa es una foto que habla, es la foto de la culminación de mi carrera deportiva. Uno cree que siendo campeón del mundo toca el cielo con las manos, yo en el libro cuento como me reinvente después de la Copa del Mundo, porque ser campeón es peligroso, me reinventé creando un desafío conmigo mismo para juramentarme superar lo que hice como deportista, tenía que demostrar que lo que otros decían, que era el mejor, era verdad. Por suerte nunca se me dio vuelta la cabeza, nunca me la creía y siempre me salieron las cosas”.

“El debut mío fue nefasto –recordó-, me hicieron 6 goles y ataje mal. En el libro lo cuento y quiero explicar como se revierten situaciones adversas, porque el puesto de arquero es muy difícil y hay que estar preparado para revertir las malas situaciones, porque cuando atajas dos penales o cinco mano a mano te felicitan todos, pero cuando te comés dos goles tontos te insultan todos y a veces es doloroso. Quiero decirle a las nuevas generaciones que saber revertir situaciones adversas, no bajar los brazos en una carrera deportiva, es lo que permite cumplir el sueño de uno”.

Por último, el “Pato” eligió dejar un valioso mensaje para la sociedad. Consideró que “faltan referentes no solo en el fútbol, sino en todos los órdenes de la vida. Estoy convencido que el mensaje hoy en día no tiene que ser solo para el chico, sino también para el padre, lo digo permanentemente. El chico y el padre tiene que saber que ser campeón del mundo no es levantar la copa solamente, dar una vuelta olímpica o festejar un gol, podes ser campeón del mundo como hijo, como padre, como hermano, como ciudadano y para eso no solamente tenés que capacitarte jugado al fútbol, sino que tenés que estudiar, el estudio te abre la cabeza, llegado un momento te hace jugar una final de Copa del Mundo, que es cuando te tenés que recibir. Por ahí ves que en el futbol no llegas, seguís estudiando, te recibís, te capacitas, tenés un proyecto de vida, en ese momento también te sentís campeón del mundo, no como jugador y levantando una copa, pero si como ciudadano. En el fútbol no pueden triunfar todos, entonces si no les alcanza para triunfar en el fútbol no bajen los brazos, hay otra vida como ciudadano”.


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