El conjunto de General Pico se medirá este domingo ante un rival joven pero sólido, que llega con una defensa inquebrantable y un cuerpo técnico experimentado. Analizamos las fortalezas del equipo bonaerense antes del duelo decisivo en Pergamino.
Este domingo, Ferro de General Pico afrontará una cita con la historia en el estadio de Douglas Haig de Pergamino. Del otro lado estará Atlético Escobar, una institución que, a punto de cumplir apenas 13 años de vida, busca dar el salto al Federal A. Si bien el «Verde» pampeano cuenta con sus propias armas, es fundamental desmenuzar las credenciales del equipo conocido como el «Fucsia», que llega a esta instancia decisiva con argumentos futbolísticos sólidos y una estructura institucional ordenada.
Un rival con solidez defensiva y espíritu colectivo
El rasgo más distintivo de Atlético Escobar en esta campaña ha sido su inquebrantable seguridad en el fondo. Las estadísticas son elocuentes: el equipo mantuvo la valla invicta en 11 de sus 14 presentaciones. Esta solidez se asienta en la figura del arquero Lucas Álvarez y una zaga central firme compuesta por Dante Verón y Matías Rodríguez.
Para Ferro, el desafío será mayúsculo. La delantera piquense, que ostenta la jerarquía y experiencia de nombres como Álvaro Klusener, Nicolás Trecco y el desequilibrio de Axel Musarella, deberá trabajar arduamente para vulnerar a un rival que entiende que estos torneos se ganan, en gran medida, manteniendo el arco en cero.
Más allá de las individualidades, el equipo bonaerense se caracteriza por un fuerte espíritu de grupo. El plantel antepone el interés colectivo sobre los egos, algo que quedó demostrado en su viaje a Chivilcoy, donde la totalidad de la plantilla —incluidos los no convocados— viajó para apoyar. Este factor anímico se suma a una columna vertebral que incluye a Lucas Mercado en el medio, Tomás Portillo en la distribución y Lucas Núñez en la creación.
La estrategia del «Manzana» Bringas
En el banco de suplentes, Escobar cuenta con la experiencia de Darío «Manzana» Bringas, un técnico catalogado como un «viejo zorro del ascenso». Su influencia se nota en la versatilidad táctica del equipo, capaz de adaptarse a las necesidades del partido: ya sea presionando alto, esperando en bloque o apostando a la segunda jugada.
Sin embargo, el punto de atención máximo para el conjunto pampeano deberá ser la pelota parada. El laboratorio de Bringas ha sido determinante en las llaves anteriores contra Las Malvinas, Lima FC y Napoli Argentino, convirtiendo las jugadas preparadas en una de sus armas más letales.
Una institución en crecimiento
Atlético Escobar no es solo un equipo de fútbol; es el reflejo de una gestión institucional que ha renovado el perfil del club. Bajo la conducción de Mario «Tano» Stampone y una nueva comisión directiva, el club presenta una economía saneada y una planificación estratégica que permite a jugadores y cuerpo técnico enfocarse exclusivamente en lo deportivo.
Este orden ha despertado una pasión creciente en su hinchada. Tras la goleada 3 a 0 frente a Colón de Chivilcoy —quizás su mejor actuación, lograda en condición de visitante—, más de 2000 personas acompañaron al equipo, consolidando un respaldo popular que empuja el sueño del ascenso.
El duelo en Pergamino promete ser una batalla táctica y emocional. Ferro de Pico deberá imponer su historia y jerarquía ante un rival que, con hambre de gloria y orden táctico, busca escribir su propia página dorada en el fútbol del interior.
fuente:zona norte de Escobar




