El sueño de Pico Football Club en la Liga Argentina de Básquet llegó a su fin tras caer ajustadamente en el quinto juego de la serie. Luego de una temporada intensa que despertó una enorme expectativa en General Pico y toda La Pampa, el sabor de la eliminación todavía está fresco. En diálogo con InfoPico Radio 99.9, el entrenador Gustavo Morla repasó los altibajos del torneo, el nivel de la competencia y sus firmes ganas de continuar al frente del plantel.
«Hoy es el trago amargo que uno tiene que pasar»
La derrota dejó una herida reciente, sobre todo por cómo se dio el encuentro decisivo. Morla no ocultó su tristeza, recordando que el exigente trabajo del grupo comenzó el lejano 8 de septiembre. Las circunstancias del último partido jugaron una mala pasada que condicionó el desenlace.
«Tuvimos el infortunio de que a los 10 minutos del partido se lesionó nuestra arma ofensiva más grande y MVP de la Conferencia Sur, Rodrigo Sánchez. E incluso así, hicimos un gran trabajo con el deseo de ganar y tuvimos la posibilidad hasta la última bola», confesó el técnico.
Ya con la mente más fría y «con el diario del lunes», el entrenador destacó la necesidad de analizar tanto lo positivo como los aspectos a corregir. A pesar de que en el deporte las matemáticas no siempre son exactas y el esfuerzo no garantiza resultados, Morla valoró profundamente el compromiso de sus dirigidos.
El balance profundo de la temporada
Para un cuerpo técnico profesional, el cierre de año exige una revisión exhaustiva. Morla detalló cómo lleva a cabo este proceso, trazando una línea de tiempo que abarca cada decisión tomada desde la conformación del grupo:
- Evaluación de las contrataciones iniciales y el armado del equipo.
- Desarrollo de la pretemporada y los partidos preparatorios.
- Análisis de los picos de rendimiento y los bajones anímicos o basquetbolísticos a lo largo del certamen.
- Revisión minuciosa de todos los encuentros para detectar aciertos y errores, tanto colectivos como individuales.
Más allá de la eliminación, el saldo interno es altamente favorable. «Me quedo con una cuota muy positiva y satisfecho con el plantel que tuve. La profesionalidad en el día a día, en los entrenamientos, el cuidado personal y la alimentación fue excelente. Siempre el equipo trabajó para ser un poquito mejor», remarcó.
La liga más dura de los últimos 10 años
El altísimo nivel de la actual Liga Argentina no pasó desapercibido para el entrenador. Las fuertes localías fueron un factor determinante: la estadística marca que apenas el 33% de los partidos fueron ganados por los equipos visitantes. Las canchas llenas y la fuerte identificación de los clubes con sus ciudades le dieron un marco espectacular al torneo, confirmando las proyecciones previas sobre la dureza de la competencia.
Consultado sobre los favoritos para quedarse con el ansiado ascenso, Morla no dudó en apuntar hacia el Gran Buenos Aires. «Creo que Lanús, después de haber hecho ese retoque al inicio del torneo donde cambió tres fichas, ha sido de los más sólidos. Tienen un plantel muy extenso y sin duda es un gran candidato», analizó.
¿Sigue en General Pico?
La pregunta que se hace todo el pueblo decano es qué pasará con el banco de suplentes la próxima temporada. Si bien todavía no hubo reuniones formales con la dirigencia, las intenciones del técnico están sobre la mesa.
«Mi idea siempre es trabajar en equipo y hacer procesos extensos. Ojalá que pueda ser acá de vuelta. Estoy muy contento de vivir en la ciudad y del club donde me toca trabajar. Pico FBC cumple de gran manera con todas las aristas que hacen a un equipo profesional», aseguró.
Por lo pronto, Morla viajará a San Luis para descansar unos días junto a su familia. A su regreso, retomará el trabajo con los jugadores jóvenes y las categorías formativas de la institución, tal como hizo el año pasado. Todo esto a la espera del tradicional asadito de cierre de temporada con el plantel y la inminente reunión con la comisión directiva para definir, finalmente, su continuidad.




