El fútbol y el estudio le abrieron las puertas del mundo. Agustín Resch, nacido en la localidad pampeana de Arata, vive un presente soñado en Estados Unidos. Tras formarse en clubes de la provincia y pasar por Argentinos Juniors, hoy defiende los colores del Houston Dynamo en la Major League Soccer (MLS), la misma liga donde brilla Lionel Messi.
Su camino hacia el profesionalismo norteamericano tuvo una parada clave en las aulas. Mientras realizaba las inferiores en el club de La Paternal entre 2019 y 2023, Agustín no descuidó los libros. Su excelente rendimiento académico le permitió conseguir una oportunidad única.
«Además de la buena nota que tenía en la universidad, el fútbol fue lo que me permitió obtener una buena beca acá en los Estados Unidos», confesó el joven defensor.
Llegó a mediados de 2023 a la Universidad de Seton Hall, en New Jersey, donde finalmente se recibió en Finanzas. Una empresa cazatalentos lo detectó y el salto al fútbol de élite no tardó en concretarse.

«Está siendo picante, pero el cuerpo se adapta»
Agustín firmó recientemente su contrato con el primer equipo del Houston Dynamo. Comenzó jugando para la reserva, pero sus buenos rendimientos lo catapultaron rápidamente a la titularidad como marcador central. Sobre el estilo de juego estadounidense, el pampeano marcó claras diferencias con nuestro país.
«La verdad que el fútbol de la MLS es muy lindo. Es de muchas transiciones y muy físico, no tanto de roce como en Argentina. Acá es mucho de contragolpe, tenés que estar siempre atento», analizó.
El ritmo de competencia es intenso. Actualmente, el equipo se encuentra disputando la US Open Cup, un torneo con un formato similar a la Copa Argentina, lo que los lleva a jugar hasta tres veces por semana. El desgaste se siente, pero el pampeano no se achica: «Está siendo picante, pero el cuerpo se está adaptando a eso».

La vida en Texas y la fiebre mundialista
Radicado en la ciudad de Houston junto a su esposa, Resch disfruta de una estructura deportiva de primer nivel, viviendo a solo diez minutos del predio de entrenamiento. Si bien tiene su título universitario bajo el brazo, hoy su cabeza está puesta al cien por ciento en la pelota.
«Hoy en día mi foco es dar lo mejor de mí para rendir y devolverle al club lo que me está dando. En el futuro, como todo jugador, me gustaría buscar otros rumbos y seguir creciendo», reflexionó el ex jugador de Rivadavia de Arata, Old Boys de Trenel y Racing de Castex.
El pampeano también palpita lo que será la locura del Mundial 2026. Con sede compartida entre Estados Unidos, México y Canadá, el estado de Texas será uno de los grandes epicentros del torneo.
«En unos meses va a empezar a llegar gente, va a ser un caos. Acá en Dallas tenemos partidos de la Selección Argentina, así que va a haber mucho fanático nuestro. Va a estar muy lindo», anticipó con entusiasmo, a la espera de poder conseguir entradas para alentar a la albiceleste.


