La Selección Argentina volvió a demostrar su estirpe copera en una noche de máxima tensión en Kansas City. Tras igualar 1-1 en los 90 minutos reglamentarios, la Albiceleste superó a Suiza por 3 a 1 en el tiempo suplementario y se metió entre los cuatro mejores del Mundial 2026. Con goles de Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez, el equipo nacional logró el tan ansiado pase y ahora se medirá ante Inglaterra en la próxima instancia.
Un inicio a puro festejo y un nuevo récord para Messi
El encuentro comenzó de manera inmejorable para el conjunto argentino. Cuando apenas transcurrían 9 minutos de la primera etapa, Lionel Messi ejecutó un preciso tiro de esquina desde el sector izquierdo que encontró a Alexis Mac Allister. El mediocampista se anticipó en el primer palo y, con un certero cabezazo cruzado, venció la resistencia del arquero Gregor Kobel para decretar el 1 a 0.
Esta asistencia no fue una más para el capitán argentino: le permitió alcanzar un nuevo hito histórico en su partido número 32 en Copas del Mundo, consolidando aún más su leyenda en la competencia más importante del fútbol global. A partir de la ventaja, Argentina manejó los hilos del encuentro durante la primera mitad, cediendo por momentos el protagonismo pero sin sufrir demasiados sobresaltos gracias a la solidez defensiva y a las intervenciones oportunas de Emiliano «Dibu» Martínez.
El empate helvético y la polémica intervención del VAR
En el complemento, Suiza salió en busca de la igualdad y logró su objetivo a los 66 minutos. Dan Ndoye logró desmarcarse en el área tras una buena jugada colectiva y sacó un disparo cruzado inatajable para el arquero marplatense, estableciendo el 1 a 1 que sembró incertidumbre en el estadio.
Pocos minutos después, el partido vivió su momento de mayor controversia. A los 71 minutos, el delantero suizo Breel Embolo cayó en las cercanías del área acusando una infracción de Leandro Paredes. En primera instancia, el árbitro João Pinheiro compró la simulación, cobró la falta y amonestó al volante argentino. Sin embargo, el llamado del VAR fue fundamental: la tecnología demostró que no existió contacto alguno. El colegiado dio marcha atrás con su decisión, retiró la amarilla a Paredes y le mostró la segunda amonestación a Embolo, dejando a los europeos con diez hombres para el tramo final.
A pesar de la superioridad numérica y de tener algunas chances claras en los pies de Messi y Thiago Almada en el epílogo del tiempo regular, Argentina no pudo quebrar la paridad y el encuentro se fue al alargue.
Jerarquía en la prórroga para sellar la clasificación
El tiempo suplementario fue un monólogo de la Selección, que hizo valer el hombre de más en el campo de juego. El tan esperado desahogo llegó a los 111 minutos de la mano de Julián Álvarez. El ex delantero de River Plate frotó la lámpara, se acomodó a unos 25 metros del arco y sacudió un derechazo cruzado y furibundo que se coló pegado al palo izquierdo de Kobel. Un verdadero golazo para encaminar la clasificación.
Con una Suiza totalmente volcada al ataque en los minutos finales, Argentina aprovechó los espacios y liquidó el pleito a los 120 minutos. Lautaro Martínez, quien había ingresado en el segundo tiempo, sentenció el 3 a 1 definitivo que hizo delirar a los miles de argentinos presentes en Estados Unidos.
Homenaje a una leyenda y la mira puesta en Inglaterra
Cabe destacar que durante el encuentro, los jugadores del seleccionado nacional lucieron un brazalete negro en señal de luto por el reciente fallecimiento de Antonio Ubaldo Rattín. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) solicitó a la FIFA este sentido homenaje para recordar a la gloria de Boca Juniors y emblema histórico de la Selección a sus 89 años.
Ahora, la Albiceleste deberá dar vuelta la página rápidamente y enfocarse en su próximo y trascendental desafío. En las semifinales del Mundial 2026, Argentina protagonizará un nuevo clásico mundial cuando enfrente a Inglaterra, combinado que viene de eliminar a Noruega en su respectivo cruce de cuartos de final.




