Un pampeano que juego en Ferro de Pico enfrentará a Boca esta noche por Copa Libertadores

3 Marzo, 2020 a las 20:20 hs.

Se trata del goleador, Alexis Blanco, que tuvo su paso por Ferro de Pico en el Torneo Federal. El diario deportivo Olé, le realizó una nota donde nombra entre otros al equipo pampeano.

Alexis Blanco llegó a Independiente desde Santa Rosa, La Pampa, detrás del sueño de muchos. Crecer en las Inferiores, debutar en Primera y ganarse un lugar en el equipo. Sin embargo, por los problemas del club para darle lugar a los juveniles, apenas pudo jugar un partido en la temporada 2008/09 y no paró de salir a préstamo (Italiano, Rafaela, La Serena, San Martín de Tucumán, Platense y Acassuso) hasta que finalmente tuvo que irse. En el 2013 arrancó una gira que incluyó Santiago Morning, Ferro de General Pico, Alvarado, Juventud Unida de Gualeguaychú, Gimnasia de Jujuy, Venados de México y Blooming de Bolivia. Hasta llegar este año al Caracas, luego de hacer 17 goles en 28 partidos en el fútbol boliviano. Para cumplir dos sueños, sí. Jugar por primera vez la Copa Libertadores y enfrentar a Boca.

 “Tal vez te digo que no me acuerdo algo, pero sí, creo que tengo un recuerdo. Mi familia es toda de River, mi abuelo es fanático, somos de La Pampa y cuando conocimos el Monumental con mi papá, que pudimos ir a Buenos Aires a las Inferiores, fue un momento único. Ahí empezamos a ir a ver mucho a River, mientras yo estaba en Buenos Aires. Siempre el clásico fue Boca y, quieras o no, jugando en el patio de la casa siempre soñé hacerle un gol a Boca. Ya con el hecho de estar ahí adentro, enfrente de Boca, es un sueño cumplido. Después si lo demás viene de arriba, creo que sería un sueño más que completo”, le cuenta Blanco a Olé, en la previa del partido de este martes. 

-¿Cómo tomás esta oportunidad? Saliste de Independiente, tuviste mucho recorrido en nuestro ascenso y ahora te toca jugar en una Copa Libertadores y enfrentar a Boca…
-Ansioso, nervioso. Justo hablaba con mi mujer y ya me empezaron agarrar las cosquillitas. Todavía no se ha dado el equipo, pero uno sabe que está ahí adentro metido; como titular o al banco, sé que voy a estar ahí. Uno ya empieza con los nervios, la ansiedad. Además, es mi primera copa internacional y me agarra a los 31 años, de grande, que eso es bueno, porque ya pongo los pies sobre la tierra y tengo experiencia. Sé que es algo que lo esperé toda la vida y encima se da contra Boca que es uno de los grandes. Sé que si metemos un batacazo se va a hablar mucho de todos, pero obviamente yo soy “el argentino” del equipo. Eso creo que le da un plus.

-Siendo de River y teniendo a Boca enfrente, ¿te sacas fotos, le pedís la remera a alguno o solo vas a querer entrar y ganar?
-Tampoco hay que tomarse todo a flor de piel. Creo que uno por más de que sea hincha de River tiene que reconocer que Boca es grande, tiene jugadores a nivel mundial que han dado muchísimo a la Selección, como es Carlos Tevez que es un ídolo futbolístico más allá de la camiseta. Me encantaría pedirle la camiseta a todo el mundo, ni hablar, pero en mi cabeza está también ganarles, meter un batacazo porque eso nos daría un prestigio aparte a nosotros. Sería algo lindo. También tengo a Nico Capaldo que es un amigo de La Pampa, que salimos del mismo club (el de Mac Allister), estuvimos por jugar en Primera de ese club cuando yo quedé seis meses parado. Él era chiquito y ya jugaba en Primera, era un animal; quedó muy buena relación de ahí.

-¿Hay apuesta?
-Apuesta no hay. Hay buena relación que quedó cuando nos conocimos allá. En estos días estuvimos hablando por Instagram, tirándonos alguna que otra broma: “No vayas a hacer un gol porque se pudre”, me decía. Él es hincha de Boca encima.

-¿Te contaron lo que sucedió con River en 2007? ¿Tienen la ilusión de volver a repetirlo?
-Sí, obvio. Lo sienten, lo viven. Es como un trofeo para ellos haberle ganado a River en una copa y haberlo dejado afuera. Obviamente, ahora les viene Boca y están ilusionados diciendo: “Bueno, ya nos tocó ganarle a River, ¿por qué no ganarle a Boca?”. Saben del momento de Boca, saben que es protagonista en todos lados, que va a querer venir a ganar acá, que es un equipo grande, que tiene gente, La Bombonera, que los jugadores tienen nivel de jerarquía mundial y son conscientes de eso que es bueno. Porque cuando no estás consciente de lo que hay en el otro lado podés chocarte con algo grande. Saben que si queremos sacar un buen resultado o meter un batacazo, saben que tienen que estar mirando cada detalle.

-¿Ustedes qué van a hacer para contrarrestar la jerarquía de Boca? ¿Cómo le van a jugar?
-Como venimos jugando. Sabemos que somos un equipo que corremos mucho para atrás, que nos defendemos, que tratamos de guardar el arco en cero y por las bandas tenemos jugadores que pueden hacer la diferencia. Ojalá nosotros podamos tener alguna jugada y, como lo decíamos, jugada que tengas contra estos equipos las tenés que meter. Si no las metés, ellos te llegan una vez y te lo hacen. Esa es la jerarquía que tiene un equipo tan grande como es Boca. Tenemos que tratar de generar y lo que generemos hay que hacerlo; ojalá se dé de llegar, hacer y meter ese batacazo para ganarnos un prestigio nosotros y un respeto de que por algo estamos en la Copa Libertadores. 

-Me decís que van por el batacazo, pero ¿no se conforman con un empate?
No y eso la verdad que es bueno, muy bueno; ni lo hemos pensado en firmar un empate. En el día a día nos empezamos a preguntar: “¿Y si damos el batacazo? Si no se da bueno, pero ¿si se da?”. En ningún momento dijimos: “no, firmamos un empate”. Obviamente uno con los años ha tenido esa clase de partido donde decís: “Firmo el empate acá porque es una cancha complicada”. No le hemos hablado, no lo tocamos ese tema. Sabemos que del otro lado vienen jugadores de mucha jerarquía, por ahí bromeamos con cómo vamos a parar a Villa cuando la tire larga, pero en ningún momento pensamos en el resultado o si nos conviene un empate. Están los ánimos como para querer ganar sabiendo que tenemos un gigante adelante.

-¿Cuáles son sus expectativas en esta Copa?
-Hacer una buena Copa, ¿por qué no repetir lo del 2007 cuando eliminamos a River? Sabemos que hay equipos muy grandes, muy fuertes, hay una diferencia de jerarquía que la aceptamos, pero no deja de ser fútbol. Por qué no hacer una buena Copa, meter ese batacazo de pasar de fase sería un sueño. Y si no, apuntarle al tercer puesto que nos da la Sudamericana. Tenemos que ser conscientes de que no hay que quedar últimos, hay que tratar de meter ese batacazo o quedarnos en una copa internacional.

-Russo ya ganó la Copa en el 2007, ¿Recordás algo de esa Copa?
-En 2007 era chico, andaba más en el boludeo que en mirar los partidos, jaja. Me acuerdo de esa Copa, pero no de cómo jugaba Boca. Los años van pasando y creo que Russo ha ido cambiando sus formas, se ha reinventando, si dirigió tantos años es porque debe innovar todo el tiempo. No creo que sea la misma manera de jugar por los nombres que tiene y los que tenía en ese momento. Yo creo que a Boca hay que respetarlo como un gigante que es, tenga los nombres que tenga.

Como hincha de River, ¿cómo ves la definición de la Superliga?
-La veo apretada, los dos están muy firmes. Boca está muy firme, ganando de visitante, River el otro día ganó un partidazo en La Plata, en una cancha dura, Boca fue a ganar a Santiago que no debe ser nada fácil. Están muy firmes. Ojalá lo gane River, ¿no? Jajaja. Yo creo que los dos llegan muy bien al final del torneo. Le haría bien a la fiesta una final,

-¿A vos te gustaría una final?
-No, yo como hincha de River quiero que lo siga ganando River, jaja, no me importa quién quede segundo. Pero para la fiesta, lo que es el fútbol argentino y lo que se está viviendo estos últimos años que la rivalidad está a flor de piel, creo que estaría bueno.

-¿Les comentaste a tus compañeros que sos de River?
-Sí, sí, saben porque el profe también es argentino, Javier Milán, y es de River. Tenemos un utilero que es venezolano, Francisco, pero fanático de Boca, hasta lo tiene tatuado en el brazo. Imaginate lo que generan a nivel mundial esos equipos. Están todos los días a las cargadas. Con el profe somos de River y queremos ganarle, más vale. Nunca le pregunté por qué se hizo el tatuaje, siempre fueron las cargadas y me mostró el tatuaje. Nunca llegué al punto de preguntarle por qué. No lo podía creer porque es grande el escudo. El tipo debe tener algún fanatismo por Boca y eso es lo que genera.