26 Julio 2010
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Llamó la atención y mucho, cuando se recibió la noticia en la redacción, aquel domingo de agosto del 49.
Horas difíciles para comunicarse. No vaya a creer que el corresponsal deportivo tomaba un "aparatito", con un matecito en una mano, mientras que con "el dedo gordo" de la otra, establecía comunicación y mandaba fotos al instante...
¡Sí, esperá nomás!... ¿Celular en esos años? de donde. Entonces las comunicaciones eran "a cuerda", casi a pedal, con cordones entrelazados en un conmutador, para poder llegar a hablar, desde Eduardo Castex, con uno de los 365 teléfonos que había en Pico. El de uno de los diarios para ampliar los datos.
La fecha se completaba con Sportivo Realicó (finalmente campeón de la temporada), ganandole al Pico Fútbol de Raúl Correché, de Domingo Payero, "Dientito" Audicio, el "Overo" Labarriel y Enzo "Ferroquina" Gobbato, para nombrar algunos.
Argentino perdía la punta en Trenel con la gente de All Boys que comandaba desde el arco "el Mono" Peralta y por los azules jugaban Sanghi, el "ruso" Piñeiro, Balent, Mondino y "el Chocho" Vattuone pegadito a la raya del lado derecho. Un "win" de los de antes.
Por su parte Ferro le seguía manteniendo "el invicto" a los otros muchachos de Trenel, los de Sportivo, que completaban 12 jugados, 12 perdidos, 48 goles en contra, pero felices de poder jugar y divertirse. Eso era un ejemplo de: "lo importante es competir". Independiente le ganó a Estudiantil y Costa en el "viejo" Pacaembú, daba cuenta de la gente de González Moreno.
El partido que nos ocupa en realidad es el que disputaron Racing de Castex, que venía con una racha de tres años con su cancha invicta y el equipo de "los colimbas" representando al Club San Martín, entidad formada apenas un año antes, por iniciativa del Teniente Coronel a cargo del Regimiento 3 de Artillería a Caballo. Por supuesto formaban el equipo personal de oficiales, suboficiales y soldados. En definitiva, este equipo fue en ese segundo año de formación, "la vedette" del campeonato. Si bien es cierto venían compitiendo con resultados positivos y alguno que otro negativo, podríamos llamar en líneas generales, "una campaña regular".
El resultado definitivamente fue de 5 a 4 a favor de los colimbas y conmocionó a toda la afición futbolera, ya que dieron "el batacazo", trayendo los dos puntos y además el invicto de la cancha.
El partido en un principio se puso a favor de Racing y todo indicaba que terminaría en goleada después de ir al descanso con el resultado de 3 a 1, con goles que marcaron Carossio, Gallo y Daguerre, mientras que el de San Martín lo convertía de tiro libre un muchacho que vino a hacer "la colimba" y era del lado Lanús.
En el segundo tiempo las cosas cambiaron. Los "milicos" empatan y pasan al frente con tres goles más de ese mismo soldadito, más otro de uno de sus compañeros. Racing había empatado en cuatro, pero la cosa quedó definitivamente cinco para San Martín y cuatro para Racing.
Hasta aquí una simple crónica de un partido de fútbol, pero no termina ahí.
La inquietud de aquel Teniente Coronel fue simplemente de armar un equipo, aprovechando la presencia obligada de quienes debían hacer el "Servicio Militar". Además, dentro de la oficialidad siempre aparecieron buenos valores que jugaron en distintos equipos locales después de que esta entidada desapareciera. El equipo de ese año contó con grandes figuras. Tuvimos el gusto de verlo jugar en nuestras canchas nada menos que a José Florio, el muchacho de Lanús que una vez regresado por haber cumplido con su obligación, se incorpora a San Lorenzo y casi inmediatamente pasa a fútbol italiano, con una cifra en esos momentos "de las más jugosas". Junto con él estaban Ochoa, que venía de Temperley, Digílico y Corbalán, hombres de la zona del "taladro" y exquisitos jugadores.
Para la gente de Racing de Castex no dejó de ser una caída dolorosa, porque perdieron la punta y el invicto, pero por eso no perdieron la cordialidad. Esa noche había una gran fiesta en la entidad y todo el plantel de San Martín fue el invitado de lujo con apertivo, cena y para rematar, Baile con oruesta y todo. Fue un día de fiesta total, la delegación encabezada por el presidente del Club piquense, el Teniente Primero Gómez Olivera, prácticamente se quedó sin palabras porque muy pocas veces se da que se pierde todo y encima se da un agasajo.
Es que la verdad, los muchachos de Racing, conformaron un equipo muy sólido por varias temporadas, pero habían jugado con hombres de la talla de Florio, Corbalán y Ochoa, jovenes entonces que eran figuras en sus clubes y luego piezas fundamentales en equipos del profesionalismo.
Otra vez le debo agradecer "a mi cédula" que me permitió verlos en acción en varios partidos. De José Florio tengo más recuerdos porque su Servicio Militar no fue como el de todos, el de él como el resto del equipo, gozaba de ciertas libertades y se lo podía encontrar caminando por el centro de la ciudad. Los más mayorcitos podían compartir el café en el recordado Bar Verdecchia, en donde se hizo habitue.
Otro recuerdo para quienes pisaron nuestras canchas.
Chau. Nos estamos viendo



