28 Julio 2009
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Basquet -
Internacional
Alan Mosmann, volvió después de participar de las macabeadas judías (Juegos de la colectividad que reúne a más de 8 mil atletas de todo el mundo). “Es una experiencia indescriptible”, definió el joven piquense a su llegada. (En la imagen con la camiseta Argentina)
En su casa y después de haber recuperado horas de sueño, Alan recibió a PampaDeportiva.com y a la producción del programa televisivo “En Boca de Todos”. Allí tuvo tiempo de narrarnos un experiencia de vida que él mismo espera y desea “repetir”.
En todo encuentro deportivo multitudinario, la ceremonia de apertura sigue siendo lo más esperado, por los sorprendente y lo novedoso que suelen ser “Fue espectacular. Ingresar al estadio con 60 mil personas fue una sensación única.Hay que vivirla”.
Contó que en ese momento intentó reflejar con fotos una pequeña parte de la experiencia vivida pero le salieron todas movidas, “porque me temblaba el pulso”. Además comentó que quería cantar y no podía y que ingresar al estadio vestido con el equipo de Argentina “fue un momento inolvidable”.
Con respecto a las delegaciones, señaló que la de EE.UU fue la más numerosa con más de 900 atletas, luego le siguió la local con más de 500 y Argentina con más de 300 personas. “EE.UU llevó más atletas a estos juegos que a los Juegos Olímpicos de Beijing” y que la mayoría de ellos “eran judíos”.
Con respecto a lo deportivo, la delegación Argentina en Básquetbol, terminó en el cuarto lugar y no pudieron llegar a una medalla, que era el gran objetivo. “Lamentablemente el equipo llegó cansado a la etapa final y los tres equipos de arriba tuvieron más resto físico. “Los cincos titulares nuestros tuvieron mucho minutos en cancha en la fase clasificatoria y el resto de los chicos no teníamos demasiada experiencia, por lo cual los recambios mermaban el rendimiento del equipo”.
En el aspecto social dijo que lo vivido había enriquecido su vida personal. “Culturalmente ayuda a abrir nuestro pensamiento y desde lo social, lo cultural e histórico es mucho lo que se ve y se aprende”.
La posibilidad de convivir con distintas culturas también dejó su huella “eso fue muy importante por que uno pudo comparar la diferencia de actitud de cada delegación y de vivir de cada país”. También resaltó lo importante que había sido el haber estudiado inglés (por insistencia habitualmente de la mamá), motivo que le facilitó la comunicación con integrantes de todas las delegaciones.
Para finalizar señaló que las macaneadas se llevan a cabo cada cuatro años “pero en el medio están los Juegos Panamericanos, en los cuales espero estar”.
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